España está viviendo una transformación silenciosa en el sector eléctrico. Placas solares en los tejados, cargadores en los garajes y una red de puntos de recarga que crece cada mes están generando una demanda de profesionales que el mercado no consigue cubrir.
Si te interesa el oficio de electricista, este es probablemente el mejor momento de los últimos veinte años para formarte. Te contamos por qué.
El sector eléctrico tradicional —instalaciones domésticas, cuadros, averías— sigue existiendo y sigue necesitando profesionales. Pero por encima de esa base se ha construido un mercado nuevo: el de las energías renovables y la movilidad eléctrica.
Ya no basta con saber cablear una vivienda. Las empresas buscan electricistas capaces de instalar placas solares, integrarlas con sistemas de climatización y conectar puntos de recarga para coches eléctricos. Y ese perfil híbrido escasea.
Entre 2020 y 2024, la potencia instalada en autoconsumo solar en España creció de forma sostenida, tanto en viviendas como en el sector industrial y terciario. El país se ha convertido en uno de los mercados más activos de Europa en esta materia, con un recorrido especialmente amplio en la rehabilitación de edificios.
El problema es que el crecimiento del mercado ha ido más rápido que la capacidad del sistema educativo para formar a los instaladores necesarios. Cada instalación fotovoltaica conectada a la red debe ser ejecutada o supervisada por un instalador habilitado en electricidad de baja tensión, así que sin esa base no hay acceso al sector formal.
La infraestructura de recarga pública en España ya supera los 56.000 puntos operativos, con un crecimiento de más del 12% solo en los primeros meses de 2026. Los puntos de carga rápida y ultrarrápida son los que más están aumentando.
A esto se suma la recarga privada: comunidades de vecinos, empresas con flotas y particulares con coche eléctrico siguen instalando cargadores, ahora impulsados por la deducción fiscal en el IRPF más que por subvenciones directas. Cada una de esas instalaciones necesita un técnico cualificado detrás
Las cifras del sector son contundentes. Distintas fuentes formativas y sectoriales sitúan en torno a 70.000 los electricistas que faltan actualmente en España, un déficit ligado al aumento de servicios en renovables, industria y atención domiciliaria.
A nivel europeo, un estudio sobre movilidad eléctrica calcula que España podría generar más de 550.000 empleos en este sector para 2030, con los instaladores eléctricos entre los perfiles más demandados. Sin embargo, solo un 4% de los profesionales actuales del sector se dedica hoy a la instalación técnica.
La falta de relevo generacional en los oficios eléctricos, combinada con la rapidez con la que avanzan las renovables y la movilidad eléctrica, ha dejado un hueco que las escuelas tradicionales no llenan al ritmo necesario.
Aquí es donde entra una formación práctica y actualizada, como la que ofrece nuestro itinerario formativo, pensada para conectar la teoría con las necesidades reales, funcionando como una puerta de entrada hacia el sector de la electricidad
No todos los puestos son iguales. Dentro del universo eléctrico ligado a las renovables, hay especializaciones concretas que están marcando la diferencia en las ofertas de empleo.
El instalador de sistemas fotovoltaicos es, hoy, uno de los perfiles con mayor proyección. No se trata solo de montar paneles: incluye el dimensionado de proyectos, la conexión de inversores, la puesta en marcha y la gestión de la documentación de autoconsumo ante la distribuidora eléctrica.
El sector también genera empleo en tareas complementarias, como el mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones ya existentes, lo que amplía todavía más las salidas profesionales.
La instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos requiere una habilitación específica en electricidad, además de conocimientos sobre potencia, protecciones y normativa de recarga. Es una de las especialidades que más rápido está creciendo, especialmente en combinación con la fotovoltaica.
Cada vez más viviendas unifamiliares combinan placas solares con cargador de coche eléctrico en un único proyecto, lo que hace todavía más valioso al técnico capaz de integrar ambos sistemas.
Ninguna especialización en renovables o movilidad eléctrica se sostiene sin una base sólida en instalaciones eléctricas de baja tensión. Quien intenta saltarse ese paso acaba trabajando siempre en los márgenes del sector, sin poder firmar ni legalizar sus propias instalaciones.
Antes de pensar en placas solares o puntos de recarga, hay que dominar lo esencial: cuadros eléctricos, cableado, protecciones, normativa y seguridad. Sin esa base, ninguna especialización posterior tiene recorrido real.
En Capacita Pro no formamos en fotovoltaica ni en infraestructura de recarga, sino en lo que realmente sostiene todo lo demás: una formación sólida y práctica en electricidad de baja tensión, con nuestra formación manitas.
Es exactamente el mismo punto de partida que exige el sector para poder trabajar de forma legal en cualquier instalación eléctrica, incluidas las de energía solar o recarga de vehículos. Sin esa habilitación, ninguna empresa del sector renovable puede contratarte para ese tipo de proyectos.
Una vez tienes esa base cubierta con nosotros, el salto hacia una especialización es un paso natural que los alumnos dan por su cuenta, ya como electricistas formados y con acceso real al mercado laboral.
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